El chequeo pulmonar preventivo ayuda a detectar alteraciones respiratorias a tiempo. Conoce qué incluye y quiénes deberían realizarlo en CDMX.
El chequeo pulmonar preventivo ayuda a detectar alteraciones respiratorias a tiempo. Conoce qué incluye y quiénes deberían realizarlo en CDMX.
Cansancio, falta de aire y baja energía: cuando los síntomas respiratorios pasan desapercibidos
Falta de aire frecuente o sin causa clara puede ser señal de enfermedad pulmonar. Conoce las señales de alerta y cuándo acudir al neumólogo en CDMX.
La Ciudad de México tiene un clima particular que combina mañanas frías, tardes cálidas, noches frescas y una temporada de lluvias muy marcada. Estos cambios constantes pueden afectar directamente la salud respiratoria, especialmente durante los meses en los que la influenza tiende a circular con más fuerza. La combinación de altitud, contaminación y variaciones de temperatura crea un entorno donde los virus respiratorios se transmiten con mayor facilidad.
Aunque nunca hayas fumado, es posible que estés expuesto a factores que pueden desencadenar este tumor. Cualquier persona debe estar atenta a ciertas señales independientemente del tabaco. Es el tipo de cáncer más frecuente en todo el mundo: cada año se registran 1,6 millones de casos y es responsable de 1,3 millones de muertes.
Los inhaladores alivian las obstrucciones de las vías respiratorias causadas por el asma, las alergias o la EPOC, pero también tienen efectos no deseados. Sobre todo si los usas mal o cuando no es en realidad necesario.
La hipertensión pulmonar es la presión arterial alta en los vasos sanguíneos que recogen el oxígeno de los pulmones. La sangre oxigenada se suministra al resto del cuerpo a través de la cámara de bombeo correspondiente al corazón.
La terapia con oxígeno puede mejorar medidas distintas de la mortalidad, como la calidad de vida, la morbilidad cardiovascular, la depresión, la función cognitiva, la capacidad de ejercicio y disminuir la frecuencia de hospitalización, la terapia con oxígeno se utiliza durante el reposo y el esfuerzo, para mantener un rango de saturación de 90 a 92 por ciento, lo que representa una corrección clínicamente “adecuada” de la hipoxemia para la mayoría de los pacientes y es poco probable que cause una retención significativa dióxido de carbono (CO2).
La elección del sistema para proporcionar oxigeno dependerá del estado clínico del paciente y de la dosis deseada de oxígeno, que es una función de la fracción de oxígeno inspirado (FiO o concentración) y la tasa de flujo de oxígeno. Los sistemas de administración de oxígeno han de permitir introducir el gas en la vía aérea garantizando una FIO2 estable, hay una variedad de sistemas disponibles para administrar oxígeno a pacientes que respiran espontáneamente.
El oxígeno es un gas que su cuerpo necesita para funcionar bien. Sus células necesitan oxígeno para producir energía. Sus pulmones absorben el oxígeno del aire que respira. Luego ingresa a la sangre desde los pulmones y viaja a sus órganos y tejidos del cuerpo. Ciertas afecciones médicas pueden reducir sus niveles de oxígeno en la sangre. Un bajo nivel de oxígeno en la sangre puede hacer que se sienta sin aliento, cansado o confundido. También puede dañar su cuerpo.